sábado, 22 de julio de 2017

EL CREDO DEL CATÓLICO CONCILIAR


El poliedro bergogliano.


CREO en Dios, creador (que no es un Dios católico),
Y en Jesús, su hijo, (un rabí bondadoso),
Que nació de María, creció en santidad y murió, dejando a la humanidad su ideal de fraternidad,
Creo en el Espíritu, que hoy mueve a todas las iglesias hacia el encuentro y la amistad, hacia la reconciliación de la diversidad,
Creo en el diálogo interreligioso, el ecumenismo, y la igualdad,
Creo en el Concilio Vaticano II,
Creo en la libertad religiosa, en la iglesia de las bases, y en un mayor protagonismo de las mujeres en la jerarquía eclesiástica,
Creo en la duda metódica, en el cuidado de la casa común, en el desarrollo humano integral,
Creo en la convivencia democrática de todas las creencias y sensibilidades religiosas,
Creo en el Holocausto (donde 6 millones de judíos murieron en cámaras de gas)
Creo en la dignidad del hombre, en el progreso que lo eleva, en la tolerancia que derriba muros y construye la unidad en la vida de este mundo, para convivir como hermanos, en paz.
Amén.



DICE EL JEFE DE LOS NEO-JESUITAS QUE EL DIABLO NO EXISTE




“Hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal”.


Lógicamente, el diablo siempre intenta hacer creer que no existe. El diablo mismo habla por boca de este personaje, jefe máximo de los actuales jesuitas. Arturo Sosa es venezolano, y dice varios disparates en una entrevista (acá). Pero dice algo –con mucho entusiasmo- que está muy claro, aunque no para Mons. Fellay que “no sabe qué pensar” de Bergoglio. Dice Sosa: “Para mí Bergoglio es un hombre del Concilio Vaticano II”, y con eso queda todo dicho y uno sabe a qué atenerse. Por los frutos se conoce el árbol. Vemos encarnados en estos dos personajes “jesuitas”, Sosa y Bergoglio, los frutos de aquel diabólico concilio.


Más imágenes del General Sosa:




¡Mejor volvamos a San Ignacio, el gran enemigo del diablo!



CUESTIONANDO EL “HOLOCAUSTO” (PARTE 1)




En "Cuestionando el Holocausto", Eric Hunt, autor del documental "The Last Days of the Big Lie" (Los últimos Días de la Gran Mentira), analiza exhaustivamente las afirmaciones sobre supuestas cámaras de gas en Bergen-Belsen, Majdanek o Dachau, así como diferentes filmaciones y fotografías utilizadas por los aliados para probar una supuesta política alemana de exterminio.

Valiéndose de planos, documentos oficiales, testimonios, testigos y grabaciones actuales, Eric Hunt no sólo desmonta la existencia de cámaras de gas en campos como Dachau o Bergen-Belsen, también demuestra que los prisioneros asesinados que aparecen en las famosas fotografías y grabaciones de Nordhausen o de los trenes de Dachau, utilizadas frecuentemente para probar la "barbarie alemana", murieron en realidad a causa de bombardeos y ametrallamientos de aviones aliados, que no dudaban en atacar trenes de prisioneros, llegando a bombardear directamente campos como el de Nordhausen. Imágenes de víctimas de tifus o disentería tomadas después de terminar la guerra son igualmente utilizadas sin ningún pudor para "demostrar" frente al gran público la existencia del supuesto holocausto o exterminio sistemático y planificado de judíos.

En esta primera parte, Eric Hunt centra su análisis en los campos de la zona occidental. En la segunda parte, que será publicada no antes de octubre - según el propio autor -, desmontará la propaganda holocáustica referente a los campos del área conquistada por la URSS, donde, según la versión oficial actual - modificada prácticamente todos los años-, tuvieron lugar los gaseamientos de prisioneros judíos (Auschwitz, Treblinka, entre otros). 

LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO SEGÚN EL PADRE CASTELLANI





LEONARDO CASTELLANI, La catarsis católica en los Ejer­cicios Espirituales de Ignacio de Loyola, Epheta, Buenos Ai­res, 1991, 119 págs.


"Libro difícil”, me apuntó ceñudo el. P. Ezcurra quien ciertamente hi­zo los deberes que yo no, con lo que acometo esta recensión considerablemente asustado. Pero, bueno, querría dar testimonio, nomás. Por­que después de leer y releer este trabajo erudito y profundo, caí en la cuenta de alguna que otra cosa que le debo a su autor. Permítase­me un inventario de almacén:

a) Un gusto muy particular por las Sagradas Escrituras.

b) Un doliente amor por la Ar­gentina.

c) Una gran libertad interior por amor a la Verdad.

d) Un ardiente deseo de que Cris­to Vuelva.

e) Una clara noticia de quiénes son y qué quieren los enemigos de la Iglesia.

f) Una aguda inteligencia de que los más temibles enemigos están dentro y no fuera de Iglesia.

g) Un creciente desprecio por cier­to “jesuitismo” y un amor siempre incrementado por San Ignacio de Loyola y sus mejores discípulos.

h) Una melancolía cruzada con una alegría inmensa por lo que fue, por lo que es, por lo que hubiere de ser.

i) Una comprensión cada vez ma­yor de lo que es el fariseísmo.

j) La convicción de que la mujer adúltera, la pecadora en lo de Si­món el Leproso, María de Betania y María Magdalena, son todas la misma mujer. Y es asunto impor­tante, si se quiere.

k) Una progresiva comprensión de lo que no es la santidad y de la santidad del P. Castellani.

l) Una de las (pocas) razones por las que persevero orgulloso de ser argentino.

m) Un deseo inmenso de estudiar, de aprender, de oír, de saber más.

n) Ocasión, motivo y causa de las mejores y más sustanciales matea­das que recuerde

o) Una tranquila mirada sobre el mundo moderno, sabiendo por qué no camina bien.

p) Una renovada admiración por la España de Teresa y por Teresa de España.

q) Un entusiasmo enorme por la literatura y una luz en la inteligen­cia que me deja ver su puesto en el cosmos. (Es una luz que baja al corazón. Muy raro, esto, muy raro).

r) Un siempre renovado respeto por los fumadores de pipa, por los pobres, por los inútiles, por los que “no hacen nada”, por los poetas, los fracasados y los locos.

s) Una alegre percepción de la ne­cesidad del buen humor.

t) Una profunda desconfianza de los solemnes (eruditos o no) que pululan por doquier (aún hoy).

u) La convicción de que la Políti­ca no es lo más importante. Pero sí que es allí donde se libran mu­chos combates.

v) Una intuición profunda e inde­cible acerca de la misión sacerdotal y sus implicancias (en forma de Cruz).

w) Un deseo inmenso de ir al Cie­lo para conocer al P. Castellani ba­jo la suave luz de Cristo.

x) Una carcajada siempre lista por si nos topamos con uno de esos prelados de espesos anteojos, meli­fluas voces y prudentísimas razones.

y) Uno cualquiera de sus libros a mano, siempre, para cualquier opor­tunidad.

z) Un recuerdo de por qué mi hijo mayor se llama Ignacio.

De éstas y otras cosas me di cuen­ta al leer este trabajo asombroso. No sólo por el despliegue de cono­cimientos, la profundidad del tema, la inteligencia en su desarrollo, el impecable estilo (que revela un fran­cés elegantísimo detrás de su desigual traducción)... no sólo eso. Nada, que él tenía entonces 35 años y yo ahora, 36. Y sé lo que me digo.

El “viejo” Castellani

Como que Castellani joven sigue siendo Castellani, gracias a Dios. Uno siempre termina preguntándo­se si el cura quería decir una can­tidad de cosas y resolvió “disfra­zarlas”, o si su amor a la verdad lo conduce siempre por los mismos caminos. Un poco de ambas cosas, me parece. En el caso de esta mo­nografía plena de erudición psiquiá­trica, nuestro A. aclara con encan­tadora sencillez: “yo deseaba decir en términos de psicología moderna mi experiencia de los Ejercicios” (pág. 109).

jueves, 20 de julio de 2017

A CUARENTA AÑOS DE LA VISITA DE MONSEÑOR LEFEBVRE A AMÉRICA DEL SUR



NOTA SYLLABUS: Reproducimos este artículo aparecido en el sitio oficial de la FSSPX de Sudamérica, no con un afán nostálgico, sino como homenaje y gratitud a Mons. Lefebvre y todos aquellos que junto a él nos trajeron a estas tierras la Tradición católica que tras el nefasto Vaticano II agonizaba o permanecía recluida. Su obra inmensa no debe dejar de ser vista sino como un combate que hoy continúa y recomienza cada día. Desgraciadamente, la congregación que él fundó ya no lo entiende así, por eso busca lograr una paz con los liberales y modernistas (los más perniciosísimos enemigos de la Religión católica, como dijo San Pío X) que ocupan la Iglesia oficial. Los autores del artículo podrían haber obtenido más información de primera mano, simplemente comunicándose con quien fue por entonces el hombre de confianza de Mons. Lefebvre, que lo acompañó en su viaje y a quien destinó a continuar su obra en estas tierras. Pero la congregación por la que tanto hizo le pagó con la misma moneda con que la iglesia conciliar le pagó a Mons. Lefebvre: el desprecio, el rechazo, la calumnia, el desdén. Así como Mons. Lefebvre denunció las desviaciones liberales y traidoras de la cúpula de la Iglesia, del mismo modo hizo el entonces Padre Faure, siguiendo el ejemplo de su maestro. Dice el Padre Castellani: “La injusticia introduce en el seno de las sociedades una herida real que es una realidad moral operante mientras no se cicatrice”. Las injusticias introducidas en la FSSPX no pueden ser tapadas con “homenajes” –por muy justos que sean- a Mons. Lefebvre. Para dar nuestro propio homenaje, y corregir en la medida de lo posible, las injusticias que se han cometido, estableciendo la verdad, brindamos este recuerdo de la visita de Mons. Lefebvre a nuestro país y a Chile.  


Diario Clarín, jueves 21 de julio de 1977. En su portada destaca la noticia de la visita de Mons. Lefebvre al país. El hecho de que aparezca en la portada significa que no ha sido una visita sin importancia, aunque el diario anticatólico la quiera minimizar.



Monseñor Lefebvre saliendo del aeropuerto de Ezeiza


Hace cuarenta años Monseñor Lefebvre hizo su primer viaje a Santiago de Chile y Argentina. Llegando a Chile el 17 de julio de 1977, viajó a Buenos Aires el día 20 del mismo mes. Algunos fieles que estuvieron presentes en las distintas actividades y que continúan hoy entre nuestras filas, nos ayudaron a reconstruir el itinerario que siguió Monseñor en dicho viaje.

Monseñor en Santiago de Chile

El domingo 17 de julio de 1977 Monseñor Lefebvre arribó al aeropuerto de Santiago de Chile acompañado únicamente del padre Jean-Michel Faure [negritas nuestras. Syllabus]. Al llegar al aeropuerto, un número importante de personas acudieron a su recepción con vivas e, incluso, con pancartas. Monseñor pudo escuchar, al descender del avión, el grito de los fieles que fueron a su encuentro: ¡Lefebvre, sí! ¡comunismo, no!


Para entender bien lo ocurrido en Chile, debe tenerse presente que la Jerarquía de la Iglesia, otrora Venerable, estaba constituida, por regla general, por obispos progresistas en religión y socialistas en política. Éstos habían prestado una colaboración muy eficaz a la Democracia Cristiana de los años 60, cuyo gobierno abrió paso al triunfo del marxismo; con mayor entusiasmo, aún, apoyaron el régimen marxista del doctor don Salvador Allende, el cual gobernó entre 1970 y 1973".1 [las referencias de las notas pueden leerse en el enlace de los artículos, nota Syllabus]

Recibió a Monseñor el señor Alex Guina, antiguo oficial del ejército y amigo personal de los padres del R. P. Faure, el cual, se había comunicado con el oficial Guina a fin de pedirle apoyo para la instalación de Monseñor Lefebvre en Santiago de Chile. Él mismo se encargó de recibirlos y los trasladó al Hotel Carrera en el cual se hospedaron.

En la tarde de dicho domingo celebró la santa misa, a la cual no pude asistir, por causa de mi ausencia de Santiago. En todo caso, hubo un número importante de fieles. Imagino que no menos de doscientos".

HASTA LOS MODERADOS, CONSERVADORES Y LIBERALES CATÓLICOS SABEN QUIÉN ES FRANCISCO Y LO CRITICAN MÁS DURAMENTE QUE MONS. FELLAY





NOTA SYLLABUS: De ningún modo puede decirse, como hace “Adelante la fe”, que con la entrevista siguiente puede comprenderse “todo” del papa Francisco, puesto que no se hace referencia al modernismo, a la masonería y no se comprende asimismo la profundidad de la perversión del espíritu, que ha conducido también los pontificados anteriores al de Francisco (se habla por allí del intento de conciliar o tender un puente entre “lo nuevo y la tradición” cuando a la vez perseguían a Mons. Lefebvre y los tradicionalistas, o no rompían con los principios modernistas derivados del concilio. Pero sí se ve bien al político Bergoglio y las posibles consecuencias desastrosas que se avecinan de continuar así. En la política argentina hemos vivido las trágicas consecuencias de ese modo de hacer política. Y está muy bien que alguien de “peso” en Italia salga a hablar de estas cosas. Sobre todo cuando algunos de los que deberían hablar e incluso encabezar a todo nivel la resistencia y el combate contra esta calamidad y amenaza de catástrofe absoluta, el que antes fuera llamado “baluarte” de la Tradición, la FSSPX, se ha guardado sus protestas en un cajón (como dijo el mismo Mons. Fellay) y ha bajado casi todas sus banderas, en busca de la paz, cuando el enemigo le ha declarado la guerra a Dios y su única Iglesia.
[Las negritas son nuestras].

Entrevista fundamental para comprender todo del Papa Francisco


Marcello Pera, político italiano y amigo cercano de Ratzinger

Marcello Pera es un influyente intelectual en Italia. Fue presidente del Senado y es un buen amigo de Benedicto XVI, incluso escribió conjuntamente con él un libro de discursos sobre la decadencia de occidente (Sin Raíces: Europa, Relativismo, Cristianismo, Islam)
En una entrevista concedida al periódico de Nápoles, Il Mattino, publicada el 9 de julio de 2017, Marcello Pera presentó lo que podría llamarse una visión general del papa Francisco desde el gran espectro moderado de italianos y europeos de todas las clases.

***

“A Bergoglio solo le interesa hacer política, no le interesa en absoluto el Evangelio.”

Pera: “La entrada indiscriminada [de inmigrantes] aviva tensiones explosivas”
Il Mattino

Nápoles, 9 de julio, 2017

Entrevista por Corrado Ocone

En una nueva y exclusiva entrevista otorgada a Eugenio Scalfari para el periódico “Repubblica”, el papa Francisco interviene en el debate político con opiniones fuertes y explosivas que, al mismo tiempo, podrían ser consideradas “de izquierda”. Esta vez, el pontífice habló de los poderosos de la tierra reunidos en Hamburgo para el G20, oponiéndose por cuestión de principios a toda política que intente controlar y limitar la migración masiva a Europa desde naciones pobres. Para entender mejor las ideas, y por sobre todo las acciones políticas y mediáticas del Papa en relación a las de su predecesor,  planteamos algunas preguntas al ex presidente del Senado, Marcello Pera. Es sabido que él, un [típico] liberal católico, compartió muchas ideas con el papa emérito Benedicto XVI (incluso escribiendo a cuatro manos con él un libro: Sin Raíces: Europa, Relativismo, Cristianismo, Islam, Mondadori, 2004).

Sr. Presidente, ¿A qué opinión ha llegado respecto a las llamadas constantes del papa Bergoglio al recibimiento de inmigrantes? ¿Un recibimiento indiscriminado, incondicional, total?

LAS FLORECILLAS DE BERNARDO




Francisco, que no se arrodilla ante el Santísimo Sacramento, y sí ante los negadores de Cristo; que aplasta la Tradición de la Iglesia; que dice que no hay un Dios católico; que introduce la estatua de Lutero y le rinde homenaje en el Vaticano; que difunde videos de “oración” donde ni siquiera menciona a N.S. Jesucristo; que abraza la hoz y el martillo; que compara el terrorismo musulmán con el “terrorismo católico”; que promueve a sodomitas; que no le importa quién eduque a un niño, si un católico, protestante, judío o musulmán; que dice que sólo quiere seguir el camino del Vaticano II; que impulsa el mundialismo de la ONU; que persigue y desprecia a los tradicionalistas; que promueve el indiferentismo religioso; que baila con judíos; etcétera…

…es para Mons. Fellay (Neo-FSSPX):

“…un Santo Padre comprensivo y bondadoso”.
(Entrevista a revista “Vida Nueva”)

Un Papa que “tiene una preocupación por las almas, pero en particular las almas que son rechazadas. Las almas aisladas, las que son hechas a un lado, o despreciadas o que se encuentran en dificultad. Lo que él llama “las periferias existenciales”. ¿Se trata verdaderamente de la famosa oveja perdida? ¿Es que el papa Francisco deja de lado a las otras 99 y va a ocuparse de esa oveja perdida? Creo que eso es lo que él tiene en la cabeza. Digo, tal vez. No se puede dar una respuesta global. (En) todo lo que él ha dicho, vemos que tiene esa preocupación, una preocupación universal: los migrantes, los que están en prisión, que efectivamente son hombres abandonados por los otros. Es una gente que está en el dolor. Luego están los divorciados, gente que también está en aflicción. Luego estamos nosotros que también somos rechazados. Y finalmente estamos todos en la misma perspectiva. Y entonces él se va a ocupar de esas almas”.
(Entrevista a Radio Courtousie)

Un Papa que “… es muy humano, le da mucha importancia a este tipo de consideraciones, y esto puede o podría explicar una cierta benevolencia de su parte. (…) está claro que el Papa Francisco desea dejarnos vivir y sobrevivir. Incluso ha dicho a todo el que desea escucharlo que nunca dañaría a la Fraternidad”.
(Entrevista a DICI)

Alguien que “Nos conoce de cerca. Y la manera que se comporta hacia nosotros nos hace pensar que es simpatía. Parece contradictorio, no puedo explicar más que eso. Realmente yo esperaba una condenación pero es lo contrario que está sucediendo. (…) Entonces, es difícil expresar esto, pero hay un vínculo cercano con el papa, ustedes no pueden imaginar el acceso que tenemos, el fácil acceso que tenemos con el papa. No lo usamos, a veces lo hacemos por estas cuestiones administrativas, pero tenemos acceso directo al papa”. 
(Conferencia Ángelus Press)



SAN PÍO X DENUNCIA EL MAYOR PELIGRO DEL MODERNISMO





Alocución “Relicturus Ecclesiam” (16 de diciembre de 1907)

La característica más peligrosa del modernismo

San Pío X recuerda en esta Alocución (Relicturus Ecclesiam) que Jesús había predicho que la Iglesia habría sido perseguida y atribulada y escribe: “En procinto de dejar a la Iglesia y en el momento de volver al Padre, Cristo Nuestro Señor muchas veces y explícitamente predijo que habríamos sido expuestos siempre a la persecución de los enemigos”.

Los tiempos nuevos y la herejía modernista añaden, sin embargo, a las antiguas y cruentas persecuciones, otros sufrimientos quizá más peligrosos aunque menos dolorosos físicamente. Este es el peligro que mayormente angustia al Papa.

Hoy, como en todos los tiempos, continúa el Pontífice, vemos realizarse la predicción de Jesús. En efecto en algún lugar la Iglesia es asaltada o “con divisiones alineadas y en abierta batalla” o “con artes engañosas e insidias escondidas”.

El modernismo es la insidia escondida o el engaño (“subdolo” [término italiano empleado por el Papa, ndt] del latín “sub-dolo”: bajo engaño). Esta es la característica más peligrosa del modernismo: no salir de la Iglesia, no combatirla cara a cara, sino quedarse dentro, ocupar los lugares de mando y cambiarla desde dentro. Pío X lo explica claramente: “Debería ciertamente deplorarse que tales hombres, abandonado el seno de la Iglesia, pasaran a ser sus enemigos declarados: pero es mucho más doloroso verlos caídos en tanto exceso de ceguera que les hace considerarse aún y proclamarse hijos de la Iglesia aunque, con los hechos si no quizá con las palabras, hayan renegado de aquella promesa de fe que pronunciaron en el Bautismo. Y de este modo mantienen aún hoy las prácticas cristianas, se alimentan de las carnes sacrosantas de Cristo y, lo que es más horrendo, suben así al altar de Dios para ofrecer allí el Sacrificio”.

Como se ve, el modernista no niega el Credo de palabra y abiertamente, sino que prácticamente con su actuar lo impugna y reniega de él. Por tanto el hecho de que se oculte en la Iglesia y no quiera abandonarla es muy peligroso porque la erosiona desde dentro como una carcoma invisible.

El primer enemigo descrito por San Pío X combate a la Iglesia abiertamente: “todo derecho suyo es combatido […] sus leyes son despreciadas por aquellos mismos que deberían tutelar su autoridad”. Ciertamente es triste y doloroso, pero es sobre todo la “quinta columna” escondida la que preocupa al Papa.

“A todo esto -escribe- se añade ahora otro mal incontestablemente gravísimo: un cierto espíritu ávido de novedad, que no soporta ninguna disciplina y ninguna autoridad, va difundiéndose ampliamente; apuntando a la doctrina de la Iglesia e incluso a la verdad revelada por Dios, se esfuerza por derrumbar desde sus fundamentos la santísima religión”. He aquí la intención final del modernismo: la ruina completa del catolicismo, mediante la corrosión de sus fundamentos.

La duda metódica y el modernismo

Este nuevo error, que niega la sustancia misma de la religión católica, es seguido por numerosas personas, las cuales “difunden una duda metódica llena de impiedad acerca de las bases mismas de la fe” [6].

El Papa compara justamente el modernismo al cartesianismo: la duda metódica sobre todo, no hay certeza de nada, todo es relativo y subjetivo: Dios mismo y la religión con sus dogmas y mandamientos serían un producto del pensamiento humano.

Esta es la enorme gravedad del modernismo que se esconde bajo la apariencia de catolicismo para disolver la Iglesia como Cristo la fundó y ha llegado hasta nosotros.

El Papa Sarto añade que: “si los modernistas hacen parte del clero, desprecian el estudio de la teología católica y extraen de fuentes envenenadas [Descartes, Kant y Hegel] su filosofía” [7].

El Pontífice concluye justamente que los modernistas, por lo que “proclaman, hacen y con la misma pertinacia profesan, demuestran que han perdido la fe, aunque consideren que es encuentran todavía en la nave de la Iglesia, mientras han naufragado miserablemente” [8].

Conclusión

¿Se puede colaborar con los modernistas para restaurar la Iglesia cuando ellos quieren demolerla desde sus cimientos? El pensamiento de San Pío X es claro. Lo sea también el nuestro: “¿Qué hay de común entre Cristo y Belial? (2 Cor., VI, 15).

Joseph


martes, 18 de julio de 2017

MAQUIAVELISMO Y TESTIMONIO







«¡Si la Iglesia no fuese divina, este concilio la habría sepultado!», escribió en su diario, el 19 de Septiembre de 1964, el cardenal Siri. Pero el juicio más duro que yo haya oído nunca sobre el Vaticano II es de una persona perteneciente a ambientes que, al hacer en público algunas críticas sobre la situación actual tienen un doble objetivo, maquiavélicamente diplomático: disculpar al Concilio Vaticano II, que –según lo que dicen públicamente– no tendría ninguna responsabilidad en el desastre postconciliar, y atacar (también denigrando) a los famosos “lefebvrianos”, con mucho… heroísmo.

No sé si estos sistemas, digamos ‘ausentes de prejuicios’, son compatibles con el poder o también con el logro de algún buen fin; seguro que no lo son con la verdad y la justicia: non sunt facienda mala ut eveniant bona: no se debe hacer el mal para obtener el bien (San Pablo).

Mientras, nos será útil, lejos del ansia de hacer carrera y de la complicidad de la mentira, esperar la hora de Dios, quizás ya próxima, con el Rosario en la mano y el espíritu de sacrificio en el corazón, y traer a la mente un edificante ejemplo, sacado del segundo libro de los Macabeos;

«Eleazar, pues, uno de los primeros doctores de la ley, varón de edad provecta y de venerable presencia, fue presionado para que comiera carne de cerdo, y se le quería obligar a ello abriéndole por fuerza la boca. Mas él, prefiriendo una muerte llena de gloria a una vida aborrecible, caminaba voluntariamente al suplicio, escupiendo la carne. Mostrando cómo deben comportarse (…) Pero los que se hallaban presentes, movidos de compasión, y en atención a la antigua amistad que con él tenían, tomándolo aparte, le rogaban que les permitiese traer carnes de las que le era lícito comer, para poder así aparentar que habían cumplido la orden del rey de comer carnes sacrificadas; a fin de que de esta manera se librase de la muerte. De esta especie de humanidad usaban con él a causa de la antigua amistad que le profesaban. Pero Eleazar, tomando una noble resolución, digna de su edad y de sus venerables canas (…), respondió rápidamente, conforme a los preceptos de la ley santa establecida por Dios, y dijo: Que prefería morir. ‘Porque no es decoroso a nuestra edad, les añadió, usar de esta ficción; la cual sería causa de que muchos jóvenes, creyendo que Eleazar, a la edad de noventa años, se había pasado a la vida de los gentiles, cayesen en error a causa de esta ficción mía, por conservar yo un pequeño resto de esta vida corruptible, además de que echaría sobre mi ancianidad la infamia y la execración. Fuera de esto, aun cuando pudiese librarme al presente de los suplicios de los hombres, no podría yo, ni vivo ni muerto, escapar de las manos del Todopoderoso. Por lo cual, muriendo valerosamente, me mostraré digno de la ancianidad a la que he llegado; y dejaré a los jóvenes un ejemplo de fortaleza, si sufriere con ánimo pronto y constante una muerte honrosa en defensa de una ley que es la más santa y venerable’. Luego que acabó de decir esto fue conducido al suplicio. (…). De esta manera, pues, murió Eleazar, dejando no solamente a los jóvenes, sino también a toda su nación, en la memoria de su muerte, un dechado de virtud y de fortaleza» (Macabeos 6, 18-31).

Observador


NOTA SYLLABUS:
No hemos dejado de criticar en su momento y en diversos artículos del blog -que ahora, y cambiando lo que haya que cambiar, nos viene a la mente- la vergonzosa y maquiavélica simulación de algunos (o varios) de los superiores y autoridades de la FSSPX, cuando se trató de justificar la ficción entablada en torno al “levantamiento de las excomuniones”, acto mediante el cual se reconocía públicamente la justicia y legitimidad de la sanción recibida, cuando en privado se decía lo contrario. No fue decoroso usar de esa ficción, pero se usó y con ello se instaló un doble lenguaje, por el cual se tornó a lograr una “paz honrosa” con la Roma modernista. Se dejó de lado de esa manera el ejemplo de otro gran hombre de la Iglesia como fue Mons. Lefebvre. Damos los enlaces a dos de nuestros artículos que desarrollan con más amplitud el tema:



UN EJEMPLO DE RESISTENCIA CATÓLICA: LA PRINCESA ELVINA PALLAVICINI






Se cumplen cuarenta años de un hecho histórico: la conferencia pronunciada el 6 de junio de 1977 por monseñor Marcel Lefebvre en el palacio Pallavicini, en Roma, sobre el tema La Iglesia después del Concilio. Considero provechoso evocar aquel acto, a partir de algunos apuntes que conservo del mencionado documento. Monseñor Marcel Lefebvre, fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (1970), tras las ordenaciones sacerdotales del 29 de junio de 1976  había sido suspendido a divinis el 22 de julio del mismo año. Los católicos informados albergaban no obstante serias dudas en cuanto a la legitimidad canónica de dicha medida, y sobre todo, no se comprendía la actitud de Pablo VI, que al parecer quería reservar sus censuras para quien quería seguir fiel a la Tradición de la Iglesia. En abril de 1977, en este clima de desorientación, la princesa Elvina Pallavicini (1914-2004) decidió invitar a monseñor Lefebvre a su palacio del Quirinal para escuchar sus razones.

La princesa Pallavicini tenía 63 años y desde 1940 era viuda del príncipe Guglielmo Pallavicini de Bernis, caído en su primera misión bélica. Llevaba muchos años postrada en una silla de ruedas a causa de una parálisis progresiva, pero era una mujer de temperamento indomable. En torno a ella se congregaba un reducido grupo de amigos y consejeros, entre ellos el marqués Roberto Malvezzi Campeggi (1907-1979), coronel de la Guardia Noble pontificia cuando ésta fue disuelta en 1970, y el marqués Luigi Coda Nunziante de San Ferdinando (1930-2015), ex comandante de la marina militar italiana. La noticia de la conferencia, difundida en el mes de mayo, no suscitó al principio preocupación en el Vaticano. Pablo VI consideró que sería fácil convencer a la princesa para que desistiese de su idea, y encomendó la misión a un estrecho colaborador suyo, el P. Sergio Pignedoli (1910-1980), al cual había creado cardenal en 1973. El purpurado telefoneó a la princesa y habló con tono afectuoso, preguntando antes que nada de su enfermedad. «Me agrada –señaló Elvina Pallavicini con ironía– su interés después de tanto tiempo de silencio.» Al cabo de casi una hora de formalidades, el cardenal hizo por fin la pregunta: «He sabido que va a recibir a monseñor Lefebvre. ¿La conferencia será pública o privada?». «En mi casa no puede ser sino privada» –repuso la princesa. El cardenal se aventuró a sugerir: «¿No cree que sería oportuno posponerla? Monseñor Lefebvre ha hecho sufrir mucho al Santo Padre, que está muy dolorido por esta iniciativa…». La respuesta de doña Elvina dejó helado al cardenal Pignedoli. «Eminencia, creo que en mi casa puedo recibir a quien me plazca».

Ante esta inesperada resistencia, el Vaticano se dirigió al príncipe Aspreno Colonna (1916-1987), que todavía desempeñaba, ad personam, el cargo de asistente al solio pontificio. Cuando el cabeza de la histórica familia solicitó una audiencia, la princesa le hizo saber que estaba ocupada. El príncipe Colonna solicitó audiencia para el día siguiente a la misma hora, pero la noble señora respondió de la misma manera. Mientras el príncipe se despedía, la Secretaría de Estado pensó probar otras vías. Solicitó audiencia con la princesa monseñor Andrea Lanza Cordero di Montezemolo, recién consagrado arzobispo y nombrado nuncio en Papúa-Nueva Guinea. El prelado era hijo del coronel Giuseppe Cordero Lanza di Montezemolo (1901-1944), jefe de la Resistencia monárquica en Roma, fusilado por los alemanes en las Fosas Ardeatinas. Durante la ocupación alemana, la joven princesa Elvina había colaborado con él, lo que la hizo acreedora a una medalla de bronce al valor militar. Yo también intervine en el coloquio, pero mi presencia causo mucho fastidio al futuro cardenal, que en vano apeló a la memoria del padre para frustrar la inminente conferencia. Se le recordó al nuncio que precisamente la resistencia de tantos militares al nacionalsocialismo había recordado que a veces es necesario desobedecer las órdenes injustas de los superiores, para respetar los dictados de la propia conciencia.

DE FRANCISCO Y SUS AMIGOS JUDÍOS



FRANCISCO RECIBE A JUDÍOS Y BAILA CON ELLOS



Dirty dancing. Bergoglio con sus amigos judíos ¿Papa o Rabino?



Un grupo de judíos jasídicos, encabezados por el rabino Edgar Gluck, hizo una serenata al Papa con la canción hassídica titulada "Largos años le saciarán".

NOTA SYLLABUS: ¿El rabino Gluck estará en el grupo de los “excomulgados” por Israel?




“EXCOMUNIÓN” ENTRE JUDÍOS: AMIGOS DE BERGOGLIO SON DESAUTORIZADOS POR ISRAEL





Rabinos argentinos rechazaron con indignación lo que denunciaron como una "lista negra" del Rabinato Central de Israel, que desautorizó casamientos y conversiones aprobados por 160 maestros religiosos de la diáspora judía, muchos de ellos de Argentina.

La nómina de los rabinos argentinos incluidos en la "lista negra" es la más amplia en el mundo después de la de Estados Unidos. Otros países cuyos rabinos están desaprobados son Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Cuba, España, Francia, Reino Unido, Guatemala, Holanda, India, México, Paraguay, Perú, Sudáfrica, Ucrania y Uruguay.

La desautorización puede provocar problemas a inmigrantes para casarse en Israel, ya que deben confirmar su identidad judía, que suele consistir en una carta del rabino de su comunidad.

La lista incluye rabinos liberales, reformistas, conservadores e incluso ortodoxos y fue caracterizada como "negra" por la organización israelí ITIM.

Entre los rabinos argentinos que figuran se encuentran Daniel Goldman, Marcelo Polakoff y Abraham Skorka. Varios de los "prohibidos" mantienen lazos de amistad con el Papa Francisco e incluso Skorka acompañó al Pontífice en su viaje a Israel, en el que también participó un líder de la comunidad musulmana argentina y legislador porteño, Omar Abboud.

BENEDICTO XVI DICE QUE LA IGLESIA ES UNA BARCA “A PUNTO DE VOLCAR”: ¿Y ÉL NO TIENE SU GRAN PARTE EN ELLO?






Dicen las crónicas:

Durante los funerales del fallecido cardenal Joachim Meisner el 15 de julio en Colonia (Alemania), se leyó un escrito del papa Benedicto XVI. Meisner fue uno de los cuatro cardenales de los Dubia. El día anterior a su muerte habló por teléfono con Benedicto.

Benedicto recuerda que no fue fácil para Meisner jubilarse como arzobispo, “especialmente en una época en que la Iglesia necesita en forma particularmente urgente pastores que resistan la dictadura del espíritu de la época, y vivan y reflexionen muy decididamente la fe".

Según Benedicto, en el último período de su vida Meisner fue capaz de encontrar la profunda certeza “que el Señor no abandona a su Iglesia, aun cuando la barca está a veces llena de agua, casi a punto de volcar". (fuente)

Cierto, Dios no abandona a su Iglesia. Pero sería bueno que Ratzinger mirara un poco hacia el modernismo, el Vaticano II y su propia actuación preponderante, a fin de que entienda que le cabe una gran responsabilidad en el hecho de que la barca se esté hundiendo. Buena oportunidad también para que los conservadores, línea-media y tradi-liberales empiecen a ver más en profundidad los orígenes y los protagonistas estelares de esta gran crisis de apostasía, herejía e inmoralidad que asola a la Iglesia ocupada por los modernistas.

De paso señalemos sólo una “perlita” de Benedicto (el papa que despertó la confianza de Mons. Fellay y los suyos):

Benedicto XVI designó como Presidente para el Pontificio Consejo para la Familia al obispo Vincenzo Paglia, homosexualista recordado entre otros escándalos por un mural “homoerótico” en una catedral italiana (sobre el tal obispo y sus palabras y obras, un artículo acá).

El mismo Paglia fue nombrado por Francisco para estar al frente de la Pontificia Academia para la Vida donde introdujo herejes, cismáticos, judíos, paganos y  ateos favorables al aborto, la eutanasia y el homosexualismo (este artículo da cuenta de ello).
Vemos así que tanto el “papa conservador” como el “papa reformador” son ambos revolucionarios, en tanto sus obras han contribuido a llevar la barca de Pedro a la mayor tribulación de su historia.